domingo, 17 de octubre de 2010

Y ahora en Dublín


Por fin me he hecho el ánimo de escribir unas letras. Llevo desde Agosto sin hacerlo.
Estos dos meses han sido ciclisticamente muy tranquilos. Salidas de sábado y domingo por la zona de Cullera, reuniones familiares y unos viajecillos en coche en Setiembre.
En quince días hice unos 4.300 kms. Que diferencia a hacerlos en bici. Como encima iba conduciendo, no da tiempo a ver nada, todo pasa a toda pastilla. Pero ya volverán esos días por esas rutas de Dios, como los hecho de menos.
Bueno a lo que iba. Estaba previsto hace tiempo el hacer una pequeña estancia en Dublín para mejorar, si es que es posible, mi precario inglés. Para ello me desplace hasta esta linda ciudad con ese fin.
Me hospede como ocupa en casa de mi sobrina. Mientras buscaba alojamiento en algún estudio o algo parecido. He empezado ya las clases y esto de volver a estudiar es muy duro. Pero quien quiere peces que se moje el trasero.
Quería hacer algún comentario sobre lo que me parece esta población. En principio hoy hace dos semanas que estoy aquí y solo llovió un rato de madrugada pero que se formaron charcos, solo mojar el suelo. Luego nubes, sol, alternativamente. Por tanto no llueve todos los días como me habían dicho. Parece ser que se fueron todas hacia España.
La movilidad de los dublineses está muy decantada hacia la bicicleta. Además no van despacio yo diría que aprisita. La usan todo tipo de personas , jóvenes, menos jóvenes, mujeres, ancianos,…..
Otra cosa que me ha llamado la atención es que a menudo con el frío hay mucha gente chuleta. Con una temperatura ambiente de 12-14º de vez en cuando ves a alguien en bici con manga corta o bien algún mozo o moza con camiseta de tirantes nada mas. Yo pienso entonces estas personas si estuvieran en Córdoba en verano como irían.
Otro tema es la gran cantidad de tiendas en las que se expende comidas ya preparadas, sea del tipo que sea. Da la impresión de que no les gusta nada cocinar, digo yo.
Si vas por el centro de la ciudad de 9-10 te encontrarás con que una gran cantidad de andantes, van con un café o lo que sea en la mano. Parece ser que no tienen tiempo para tomárselo tranquilamente en el bar o tienda. Se lo van bebiendo mientras se desplazan a su puesto de trabajo o ha realizar alguna gestión.
Bueno eso es lo que pienso por ahora, sin bici pero andando mucho. La primera semana me hice unos 90 kms. La bici de momento aparcada. Ya vendrán tiempos mejores.
Bueno algún día más

jueves, 5 de agosto de 2010

Como no tenía bastante, más

Parece ser que por fin voy a poner unas líneas sobre mi estancia en Bagneres y en el norte de España. Desde luego en esto de escribir pasa como con la bici, si lo dejas de hacer luego te cuesta más empezar de nuevo. Por ello voy a hacer un esfuerzo y terminar este resumen de esos días. Allá va.
Como creo que habré relatado, el motivo de volver a Bagneres, además de ver a las dos nietas francesas, era recoger el coche de mi hija con matricula española para llevarlo a Valencia. El coche estaba esperando una pieza que hizo que me quedara mas días disfrutando de las nietas.




Lógicamente aprovecho para subir algunos de los puertos de la zona, Palomiers, Bydere, Tourmalet, Hourquette de Ancizam.
Los del taller apuraron hasta el sábado 17 a mediodía para tenerlo solucionado. Y yo había quedado en Llanes para hacer un par de rutas el domingo y lunes. Sin repasar bien el coche cargo la pendeja con todas sus alforjas y carretera. El coche había estado bastante tiempo sin utilizarse y la verdad que tomaba bastante riesgo en irme con el sin antes comprobar su funcionamiento. Efectivamente lo primero que ya una vez en carretera veo que el ventilador del aire para ventilación interior, no funciona. En una de las paradas indago y veo que tiene un fusible fundido. Lo reparo pero de repente una humareda sale del circuito de ventilación y el ventilador a tope. El mando no me obedece. Está a la máxima velocidad. Quito la llave de contacto y sigue lo mismo. La única solución, es desconectar la batería. Operación que tengo que hacer cada vez que tengo que efectuar una parada, si no quiero quedarme sin batería. Consigo llegar a mi destino sin más problemas, bueno me doy cuenta que no tengo chaleco reflectante, no tengo los triángulos preceptivos. Pero es sábado por la tarde y el lunes ya lo repondré.
El domingo estoy solo y me organizo una excursión hacia Cabrales y Tielve adentrándome en los Picos de Europa.



El coche lo lleve el lunes a primera hora para que me solucionaran el tema del ventilador. El lunes si que hacemos un poco de bici por el camino de Santiago vía norte. Y tan al norte como por poco hay que ponerse el bañador para pasar por algunas zonas.


Indudablemente zonas muy agradables, aunque para la Pendeja no le gustó mucho ya que me descabalgo dos veces.


Después de una comida en la playa tenemos que volver, pero lo hacemos por la carretera. Mi anfitriona se había quedado prácticamente sin voz y tenia cita con el médico.
El coche hasta el martes por la tarde no está. Dictamen, modulo de velocidad del aire acondicionado fundido. La pieza nueva vale más que el coche. Así que lo inutilizan. Y sin ventilación forzada, a bajar ventanillas.
El resto de la semana lo paso en Ribadesella, en el albergue de la ciudad que está justo en el paseo marítimo. El coche tengo que pasar ITV y claro más problemas que me demoran mi estancia. Solucionado los problemas y me entero que mi hospitalaria de Burgos de hace un par de meses, va a realizar un par de días del camino de Norte saliendo desde Irún, pero todo lo más pegado a la costa. Lo previsto Irún Bilbao en 2 días. En teoría no esta mal pero lo que el hombre propone la ruta dispone. Yo dejo el coche en Bilbao para tenerlo para la vuelta y me voy a Irún en tren. Laura deja en teoría su coche en Vitoria. Hemos quedado a las 11h30` en la estación de Irún. Yo me alojo en el camping con unas vistas preciosas.


Esperando el tren recibo la visita de Antxon, ha leído en un foro que íbamos a estar por allí a esas horas. No puede acompañarnos ya que trabaja, pero se ha escapado un poquillo. Nosotros mirando a ver si viene el tren y nos dan por la espalda unos golpecitos. Es Laura que ha perdido el tren en Vitoria y se ha tenido que venir en coche.


Preparamos todo y a la ruta costera.

No quiero poner lo que pensaba de la ruta muy bonita pero la verdad inadecuada para ir con alforjas.


Mucho tiempo a pie y levantando la bici al vuelo para subir pedruscos y cuestas del 20/30% El pulso más acelerado que en la Marmotte.
Por esos escalones de mas de 25 cms y una pendiente de casi el 30% había que pasar.



Después de la comida



La cosa mejoro un poco. Pasajes en barco y después de unas regatas de traineras.

Atravesamos San Sebastian y vimos que esa noche se celebraba un Festival de Jazz. Pensamos que a la noche volveríamos. Y seguimos en búsqueda del Camping de Monte Igueldo. El caso es que llegamos al Camping a las 9h 30’ de la noche. Habíamos salido a las 12h30’, es decir 9 horas para hacer 45 kms. Hay quien dé más. Lógicamente al llegar al camping las fuerzas ya estaban solamente para reposar. Porque además del recorrido Laura llevaba la rueda trasera un poco frenada y la subida al Monte Igueldo la termino de quitar las ganas de jazz.



Al día siguiente ya no hubo tanta ruta malévola pero debido al retraso del sábado no se podía llegar a Bilbao.


Así que en Guernica fuimos a la estación para Laura irse a Irún y yo a Bilbao. Pero también con incidencias. Laura tuvo que ir hasta Hendaya pues el tren a esas horas de la noche no paraba en Irún.
Por mi parte desde la estación de Bilbao tenía que hacia Getxo ya que había dejado el coche por allí. Mi intención era ir por al lado de la ria, pero no se como me arregle que estaba dentro de una autopista. Al cabo de unos 5 kms ya tenía la Ertzaina con las luces y el altavoz indicándome que estaba prohibido ir por allí. Yo les dije que yo tampoco quería ir pero que no encontraba una salida. Al final no me multaron, pero eso si durante unos cuantos kms detrás de mí.
Eran las 10 y media cuando llegué al coche. Después autovía y camino de casa y para dormir pues dentro del coche y a ratos.
Y ahora que no nos oye nadie, yo creo que Noemi y Laura se habían compinchado para llevarme por rutas de esas que no les gusta a los ciclistas. Intentaban que borrara sus telefonos de mi guia y así desaderse de mi. Pero de momento no lo han conseguido, tendran que inventar alguna estrategia diferente.
Y eso es todo desde Cullera, de momento.

martes, 13 de julio de 2010

Un paseo de Narbonne a Bagneres de Bigorre

Después de la jornada de alta montaña en los Alpes, el domingo 4 de julio se preparó la vuelta para con la Pendeja, quedarme en Narbonne. Desde allí y cargado como viene siendo habitual hacer el recorrido hasta Bagneres de Bigorre.
Sobre la una y pico mis amigos de dejaban a la salida del peaje de Narbonne. Y manos a la obra, destino Carcassone, ciudad en la que tenía reserva en el Albergue juvenil. Distancia 67 kms pero que kms. Siempre el fuerte viento de cara, pero eso la Pendeja ya lo conoce. El calor también es notable y eso lo tengo que aguantar yo. Llego a Carcassone, ya con el trasero empezando a protestar ya que se acumula la paliza del día anterior. Esta ciudad a la que no sé porque nunca la había visitado.


Y realmente vale la pena.


Da la suerte de que el albergue juvenil se encuentra en medio de la ciudad amurallada. Menos mal que voy en bici y puedo entrar fácilmente y también visitar toda la ciudad sin apenas desplazarme. Lógicamente al ser domingo la misma se encuentra abarrotada de turismo, hay que tener en cuenta que estamos ya en Julio. Casi todo son restaurantes para atender a los turistas.

En el albergue muy bien por cierto al ser la hora de cenar veo a dos jovencitas que están comiendo algo de pasta y les pregunto si yo también como. En primer lugar me dicen que no, pero cuando terminan y ven que les ha sobrado mucha pasta, me la ofrecen. Lógicamente acepto la invitación y me zampo un par de platos de pasta con verdura. Así me ahorro tener que cocinar, después por la calle un helado y listo.
Al día siguiente continuo pero al llegar a Mirepoix, digo que ya esta bien, bueno no lo digo yo, lo dice el trasero y total después de solo 50 kms, pero también contra el fuerte viento de cara.



Busco un camping y después de ordenar todo, me voy a un centro medico para que reparen mis aposentos traseros. Ponen un buen parche y listo. Me dicen que aguante 3-4 días ese parche, pero ya, ya.
Otra ciudad agradable de ver, con sus plazas con porches enormes y claro ocupado por restaurantes. Pero lo mejor es verlo con fotos y termino antes.
Tercer día y me esperan 77 kms hasta St Girons.


Más viento de cara pero por una zona esta cercana a los Pirineos, que me encanta. Las construcciones, el paisaje, la gente. Si alguna vez me pierdo, de momento me encontraran por aquí. Descanso de nuevo en un camping muy tranquilo y buenas vistas. Allí me encuentro con una señora holandesa que llevaba ya 4 semanas subiendo todos los puertos de los Pirineos, con bici de carretera por supuesto.
El cuarto día ya me va a llevar y después de 110 kms a Bagneres. Pero para ello he tenido que sufrir los calores de estos días y aunque no es Córdoba, a las 3-4 de la tarde el sol aprieta bastante, pero a eso de las 5 de la tarde y bastante acalorado llego a Bagneres. Otra etapilla más con la Pendeja. Ya veremos cuando es la próxima.

lunes, 12 de julio de 2010

Esa vitalidad

Mientras hacia compañía a la siesta, oía unos golpes asincronizados, sordos, pesados,… Dejo la grata compañía de la siesta y me pongo el traje de investigador. Rechazo que sea el perro ya que el si que continua en manos de Morfeo. Vuelvo a detectar ese sonido y presiento que es del exterior. Me asomo por la ventana de la cocina y veo a una señora de casi 90 años con un pico de tamaño industrial entre sus curtidas manos. La buena mujer con su gorro blanco, pesa poco más que la herramienta que levanta y deja caer sobre el suelo en la búsqueda de perforar la tierra húmeda del jardín. Ese era el origen del extraño ruido. Hoy por lo visto en lugar de trabajar en el monte lo está haciendo en la parcela que rodea a la vivienda que tiene alquilada a mi hija. Y esto me hace recordar a otras tantas personas de su misma edad cuya vitalidad le hace acometer actos físicos que van contra la naturaleza. Hoy mismo nos hemos enterado que la abuela de mi yerno ha fallecido. Pues bien esa mujer ha estado su cuerpo inválido los últimos años de su entrañable existencia. Había cumplido largamente los 90. Pero hasta poco antes de esa parálisis, aun jugaba sus partidas de tenis periódicamente. Y yo me pregunto que lucha interna tendrá ese cuerpo que no obedece a los requerimientos de su mente. Cuantos sufrimientos gratuitos no corporales padecerán esas personas. Nunca lo sabremos y creo en mi modesta opinión es que aunque los supiéramos. ¿le haríamos caso?. Creo que será muy difícil la solución

jueves, 8 de julio de 2010

La Marmotte

Como ya viene siendo habitual, el primer fin de semana voy a los Alpes franceses. Esta es la séptima vez que voy para participar en la famosa marcha cicloturista de la Marmotte, como ya he explicado es una marcha durilla. Allí nos juntamos mas de 7.000 locos de la carretera para pasear (es un decir) el Glandon, el Telegraph, el Galibier y para terminar con Alpe d’Huez. Total 175 kms y 5.000 mts de desnivel acumulado.
Las previsiones que miramos todos los días previos da como resultado que nos vamos a mojar. Siempre con tormentas y chaparrones. Pero claro ya que has hecho mas de 1.000 kms, hay que salir, nunca sabes si a la vuelta de un puerto sale el sol.
A diferencia de la QH de Sabiñanigo, aquí la salida no es sálvese quien pueda. Como la gente sabe a lo que viene se lo toma con cierta tranquilidad. Los paisajes ya os podéis imaginar que son de lo más agradables. Lo único malo que tiene es que hay tramos de bastante tránsito ya que la carretera está totalmente abierta.
Todo el recorrido acompañando a un amiguete que es principiante en esta locura. Paramos todas las veces que hace falta, se medio deshidrata, bebe un montón y a continuar para acometer esa subida final. Ya a la vista de los 2 kms a meta le digo que ya sabe el camino y quiero subir las pulsaciones por lo menos al final. Antes de entrar le espero y le felicito por haber llegado en un tiempo que no hay porque comentarlo.
Los comentarios de muchos de los que vas adelantando en el último puerto son de los mas variados, “Esto no hay quien lo aguante, no vuelvo más”, “Esto es un mata personas” y muchos más de ese tipo. Pero luego después de la cena, ya se empieza a pensar en el año que viene.
Somos bicidependientes y no lo podemos evitar.
Y algún día de estos más ya que he vuelto a sacar a pasear a la Pendeja

miércoles, 23 de junio de 2010

Puertos míticos

Cuando uno le gusta ir en bicicleta de carretera y no se amilana con las pendientes, hay dos subidas que tienen su nombre muy por encima de todas las demás. No porque sean más duras que otras o mas largas o mejores o peores carreteras. Principalmente porque el Tour de Francia las ha mitificado desde hace muchísimos años. Estoy hablando del Alpe d’Huez en los Alpes franceses y el Tourmalet en los Pirineos franceses.
El paisaje desde luego invita a recorrer esta subidas ya sea en coche, moto, o bici. Pues bien yo hoy para soltar las piernas y que los músculos no se me duerman pensando que ya no van a trabajar y aprovechando que estoy en Bagneres, pues me he dicho a visitar al Tourmalet. Total son solo 28 kms hasta la cima y 1550 mts de desnivel acumulado.
Pero que los 12 kms finales la media es del 9% con descansos al 7,5%.


Pues bien como era un poco temprano todavía no me he cruzado con muchos elementos como yo, disfrazados y con cara de a por ellos que son pocos y cobardes. Como este año el Tour pasa dos veces por este enclave, se está procediendo al reasfaltado de un par de tramos. En uno de ellos y en espera de la luz verde del semáforo me he encontrado con un grupo de 12 caballeros y amazonas en sus monturas de carbono o aluminio con, daneses para más señas, las correspondientes alforjas y preparando el ataque a la cima de este puerto. Lógicamente yo he seguido a mi ritmo cansino disfrutando de cada rincón de esta subida de 17 km. Cuando llegas a lo mas alto no te encuentras solo, ya han llegado una decena de ciclistas que han subido por la otra vertiente, a la que me asomo y veo en la serpeante carretera, como otros esforzados o locos como nosotros, van limando cada metro que se les presenta por delante, sin prisa pero sin pausa, cabeceando, a veces haciendo eses para minimizar la subida.
Empiezo el descenso y es un rosario de ciclistas que no paran de acometer lo que yo ya he realizado. A mitad descenso vuelvo a ver a los daneses con sus equipajes como van peleándose con esas rampas que parecen que no quieren que pases y te frenan la rueda. Pero esto es todo el día. Desde donde escribo pasa una de las variantes de la carretera que se dirige hacia las montañas y no paran de pasar ciclistas en ambos sentidos.
En Alpe d’Huez es más de lo mismo. Dentro de 10 días voy a estar por allí para subirlo por 7º año consecutivo como postre de la famosa marcha de la Marmotte. Pero como muchos ya sabéis antes abra que liquidar al Glandon, luego el Telegraph para sin descanso el Galibier como antesala de las 21 famosas curvas. Total 175 kms y 5.000.- mts acumulados de ascensión.
Pero eso será otra batalla

martes, 22 de junio de 2010

Cosas que pasan

El día 19 como muchos ya conocéis, se celebró la marcha de la Quebrantahuesos de 205 kms que sale de Sabiñanigo, a Jaca, pasa a Francia y vuelve por el puerto del Portalet.
Esta era la 7ª vez que acudía a esta cita cicloturista. Pues bien la de este año fue muy dura por las inclemencias metereológicas. Las previsiones eran de algún chaparrón y nada más. Pues bien la realidad fue otra, desde el paso por Canfranc , todo el trayecto por la zona francesa y hasta que no pasamos la Estación de Formigal, no dejo de llover, es decir unos 110/120 kms bajo el agua y el frío. En lo alto del Portalet a 5º y luego ponte a descender a 40-50 kms/h mojado y helado. Ya os podéis imaginar el frío que se paso. Porque el principal problema es que como no pensábamos que lloviese tanto, y claro no llevábamos la ropa adecuada, ni guantes, ni cubrebotas …menos mal que aun cogí el chubasquero, que algunos no llevaban ni eso. Cuando tenía que coger un bote para beber, no podía ni presionar el bidon para que saliese el agua. Para cambiar de plato tambien tenías que inventar algo ya que los dedos no obedecian mucho que digamos. El hormigueo en la punta de los dedos llego hasta el día siguiente. Por cierto aún tenemos que dar gracias del día, porque el domingo cuando pase por el Portalet camino de Bagneres sobre las 11 de la mañana, el termometro marcaba 2º y caia agua nieve. Pero ya sabéis que la sarna con gusto no pica.
En esta marcha me he mojado pero que mucho más que en los 90 días que estuve con la Pendeja por ahí. Cuando ya estaba duchado y arreglado recibo una llamada de la Pendeja y me dijo que lo tenía bien empleado por no haberla traído. Ella quería venir a esta marcha y yo le decepcioné diciéndole que otro año. Pero ella insiste en que si llega a venir hubiera tenido mejor tiempo. Lo voy a tener en cuenta y para dentro de diez dias que es la marcha de la Marmotte se vendrá por supuesto. No quiero volver a decepcionarla.
Mientras yo estaba aguantando el chaparrón durante todo esas horas, mi hija estaba peleando por dar a luz su segunda hija. Por lo visto le costó mucho más que con la primera. Se habían ido al Hospital en la noche del viernes al sábado y no dio a luz hasta casi las 10 de la noche del sábado. Por lo que cuenta ni epidural ni na de na. No le hacía efecto. Pero como debe ser al final todo bien. Como botón de muestra un par de fotos de Anouke, ya que así se va a llamar.